La vuelta siempre es dura, aunque la mía ha sido amenizada por la nieve, la cual me ha permitido disfrutar de un bonito paseo hasta llegar al tajo, sin prisa ninguna, no la tiene mi jefa, la voy a tener yo.. ;)… El caso es que hoy han terminado mis merecidas vacaciones, he tenido tiempo de hacer muchas cosas que quería hacer, y que debido a mi trabajo no puedo hacer en mi vida habitual. He hecho avances importantes en mi casa, actualizando muchas cosillas sueltas que tenía pendientes, he descansado, he visto a gente que hacía tiempo que no veía, y he podido dedicarme bastante tiempo a alguna de mis pasiones: el cine y los tv-shows. Tengo pensado estos primeros días de vuelta a la realidad, hablaros un poco de las películas que he podido ver y de las series que he descubierto o de las que he retomado después de un tiempo sin darles cancha… Ha habido de todo, las que se mantienen en su línea, decepciones y también sorpresas. Poco a poco, intentaré ir hablando de ellas, pero hoy quiero dedicarme a una de las que más me han gustado, y a la que confieso que estoy realmente enganchado, su nombre, “The Tudors”.
Seguramente muchos la conozcáis, no es una serie desconocida, aquí en España la encargada de emitirla ha sido Canal+, así que seguramente esté limitada a un pequeño porcentaje de la población que disponga los servicios de la famosa plataforma digital, sin embargo, siempre nos quedara Internet no?… Ahora mismo se encuentra en pleno desarrollo de la cuarta y última temporada y viniendo de ShowTime, lo más probable era que fuera una serie cuanto menos bien planteada, no me llevé sorpresas desagradables, ShowTime cumple. Esta serie sigue la estela de series históricas creadas en los últimos tiempos, como ya hicieron con anterioridad HBO y su “Rome”, basada en el imperio romano y su inevitable caída. Esta vertiente de series históricas tiene una peculiaridad, y es que no nos cuentan la historia como nos la han contado en el colegio… no no, aquí todo es más crudo, más real y menos idílico, como ya pasara en “Rome”. “The Tudors” es mi segunda inmersión histórica en el terreno seriante, y no será la ultima, porque ya están empezando la producción de “The Borgias”, que va a ser protagonizada por Jeremy Irons… ¡promete!
Centrándonos ya en “The Tudors”, debo comentar rápidamente que esta serie está basada en la historia del rey Enrique VIII de Inglaterra, el cual tuvo una de las vidas más tumultuosas que se hayan conocido. Recordado por sus diversiones, casamientos y posteriores divorcios, por su separación de la iglesia católica, y por su desconcertante afición a cortarle la cabeza a cualquiera que se pusiera entre él y cualquier cosa que ansiara. De primeras nos vienen a la cabeza varias cosas:
¿Quién interpreta a Enrique VIII? No es un papel fácil que se diga, y pese a su importancia capital en la serie, Jonathan Rhys-Meyers, conocido actor inglés, con apariciones en “Match Point” de Woody Allen, anuncios de Hugo Boss y una gran afición a beberse hasta el agua de los floreros… lo dejaré ahí para no ser oportunista…no consigue una interpretación fantástica, dejémosla en pasable…

En la serie existen otros personajes y actores, que sin duda alguna, le dan sopas con ondas, véase Sam Neil en el papel del cardenal Wolsey, Peter O´toole (levántense, hagan una reverencia, aplaudan y siéntense) en el papel del papa Pablo III, James Frain, (cara conocida para mí, ya que es un asiduo a los personajes secundarios en muchas de las series que visualizo, véase 24, Fringe, Anatomía de Grey o True Blood; sin embargo, su papel en The Tudors es realmente soberbio) como el canciller Thomas Cromwell.

¿Es fiel a la historia? No, obviamente no. Esto es algo que no debería sorprender, aunque los historiadores puristas pondrán el grito en el cielo, es totalmente natural y comprensible que el rigor histórico no sea una de las prioridades para los guionistas. Al fin y al cabo, esto es un espectáculo televisivo, no un documental del Discovery Channel, veremos cosas como que pasa la vida en la corte y el rey debe tener algún elixir mágico que le de juventud eterna porque los años pasan pero el ahí sigue, con su carita de niño guapo. Como digo, esto es totalmente normal, y para mí no es un defecto; sin embargo, mejor lo comento para los buscadores de sangre en las series jaja.
Dejando de lado estos detalles, que no son más que eso, detalles que no pueden echarte para atrás a la hora de disfrutarla, la serie despliega un presupuesto bastante importante. Los decorados están perfectamente presentados, el vestuario es magistral sobre todo en las damas de la época, el lenguaje está totalmente adaptado a la época, y la mayoría de los actores contratados son anglosajones, lo cual se agradece si optas por el visionado de la serie en versión original. Como puntos negativos, me voy a centrar en los dos que más me han desconcertado. El primer problemilla que le vi a la serie, es un problema patrio jeje, me explico, en la serie nos encontramos con la tesitura de las relaciones entre los imperios de la época, principalmente Inglaterra, Francia y… España. En la serie se cruzarán habitualmente personajes con origen español, desde el emperador Carlos V, la primera esposa de Enrique VIII, Catalina de Aragón y varios personajes más… Pues bien, si tu intención es la de darle realismo a la serie haciendo que los personajes utilicen su idioma patrio, asegúrate de no emplear actores ingleses que intenten chapurrear el castellano, porque el resultado es totalmente desastroso… y sino, pues que hablen en ingles y listo, mejor eso que algo mal hecho.
De verdad, si veis la serie, tenéis que escuchar a la Catalina de Aragón, no se le entiende absolutamente nada.
En segundo lugar, otra cosa que no me suele gustar cuando veo una serie, es tener que comerme un cambio de actor porque sí. Pues bien, no estaba del todo convencido, y por eso me he dedicado a buscar si mis sospechas eran ciertas, y…. efectivamente, yo tenía razón: ¡¡¡aquella muchacha que vi la temporada pasada no es la misma actriz que estoy viendo ahora!!! Bufffff, esto si que me jode, y no porque la pobrecita actriz que participó en la segunda temporada se haya quedado en el paro, que también, pero por favor, ¿cómo se pueden seguir cometiendo este tipo de errores a estas alturas, en pleno siglo XXI…? No sé, igual soy demasiado exquisito para estas cosas pero es que me hace un daño a la vista el acostumbrarme a una cara, y que de buenas a primeras me la cambien, así porque si, sin explicación alguna. Pues esto pasa en “The Tudors” así que quedáis avisados jaja.
En “The Tudors” podéis encontrar una buena serie, no magistral, pero esto es debido a que de un tiempo a esta parte, la calidad de las series ha subido a un nivel tan abrumador, que una serie que hace unos años sería por mucho tiempo recordada, a día de hoy es una buena serie. Os recomiendo encarecidamente esta serie, vais a disfrutarla y no os va a defraudar, pese a sus fallitos, los pros ganan en la balanza por goleada a los contras.
Me despido, sin antes agradecer la ayuda de la mejor correctora y traductora del universo conocido, gracias bola :).
¡Un saludo y muchas gracias por leerme!





