El verano ya está aquí, y como cada verano desde hace 4 años, tenemos una nueva ración de una de las series mas innovadoras y trasgresoras de los últimos años. Estamos hablando, efectiviwonder, de la serie de vampiros salidos por excelencia, True Blood. Pues bien, de primeras os digo, que soy un fiel seguidor de esta serie desde sus inicios, que la he defendido a capa y espada, frente a los ataques sufridos debidos a su tal vez excesiva fantasivitis, pero todo tiene un límite. El comienzo de esta cuarta temporada ha supuesto la gota que ha colmado el vaso. Si ya teniamos conviviendo a vampiros, hombres-lobo, deidades infernales, cambia-formas y por último un grupito de hombres-pantera, está cuarta temporada comienza enseñandonos una nueva raza fantástica a la que de repente, pertenece nuestra protagonista, Sookie, que parece que es una “hada”.

Bueno, pues para mi esto ya sobra… Nos encontramos a Sookie en un mundo paralelo, gobernado por las hadas, que lejos de parecer buena gente, se dedican a secuestrar a personas, dios sabe porque, son feos de narices y viajan por portales temporales. Hasta ahora tengo visionados tres capítulos de esta nueva temporada, todos los que hay disponibles, y por primera vez puedo decir que empiezo a cansarme de tanto giro sin sentido. En cinco minutos de Sookie en otro plano de existencia ha pasado un año en nuestro querido Bomp Temps, el pueblo donde se desarrolla la trama, y nunca jamas un año habia cambiado tanto las cosas. De repente el vampiro Bill es rey, y ya no vive y muere por Sookie, sino que se dedica a tirarse a cualquier hembra que se ponga por delante. El bueno de Laffayete, de repente, tiene poderes sobre brujeria, WTF?. Tara, se fue de pingo, y ahora es lesbiana y ¡se dedica a las luchas de barro! Eric, ahora ya no es tan malvado y le transforman en un cachorrito cuyo único objetivo es hacer que las adolescentes exalten “que monoooooo no se acuerda de nada y es bueeeeeeno”… Sam, nuestro cambia-formas, se dedica a convertirse en caballo y correr en pelotas con otros tres cambia-formas, aunque es de los pocos que mantienen su esencia. El hermano de Sookie, Jason, de repente ya no es medio lelo, y no solo eso, sino que ahora es policia de los de verdad y como no, le van a convertir en otro ser sobrenatural, y Andy es Sheriff y encima adicto a la sangre vampirica. Ah y se me olvidaba, ¿os acordais del hombre-lobo Alcide? Pues resulta que ahora es agente inmobiliario y vive con aquella exnovia mujer-lobo que se queria cargar a Sookie, que al parecer esta reformada… en fin… No se, demasiado cambio sin sentido, y que trastoca demasiado la esencia de esta serie.Lo único que tiene un poco de chicha, es la relación entre Hoyt y Jessica, que empiezan a tener “problemas” típicos de las relaciones, y poco más.
No me importa reconocerlo, me ha decepcionado mucho el comienzo de la nueva temporada de esta serie, la cual siempre traia temas refrescantes durante el verano, pero es que veo personajes que son totalmente distintos a como eran en anteriores temporadas, por dios, ¡¡lo de Tara es de traca!!. Aún asi, prefiero reservarme un veredicto final cuando termine la temporada, quien sabe, tal vez lo arreglan. Mantendremos la fé en ti de momento Alan Ball, pero esta vez, se te ha pirado la pinza, y mucho, y es una pena la verdad.. Camarero! Dos de True Blood por favor!!
Greedo